Debutar en la categoría de bronce del fútbol sala nacional siempre impone mucho respeto, y aún más cuando eres juvenil, ya que puedes enfrentarte a jugadores muy corpulentos que doblan tu edad. Muchos de los juveniles de tercer año que esta temporada han competido en la DHJN darán el salto a la 2ª División B la próxima campaña. La adaptación no será sencilla, pues se debe trabajar mucho. Sin embargo, hay futbolistas que ya conocen la liga y la forma de trabajar del primer equipo, por lo que se acoplarían muy rápidamente.