Félix Forcades - ETB Calvià

Félix Forcades, ala-pívot del Wave House ETB Calvià, analiza la primera vuelta de la liguilla de la Copa Federación de Tercera División y las posibilidades de entrar en la final a cuatro de su equipo.

En estos momentos estáis quintos ¿Qué tanto por ciento de posibilidades tenéis de terminar entre los cuatro primeros y clasificaros para la fase final?

Todas, no hay nadie en el vestuario que crea que no estaremos en el play-off final. No estamos contentos con el resultado obtenido en la primera vuelta, estamos aprendiendo a competir como bloque y esperamos que las sensaciones se traduzcan en victorias en la segunda vuelta.

Un punto en cuatro partidos ¿Poco botín para los méritos que habéis hecho?

Aprendemos de los errores y miramos al futuro. Los números están ahí, un punto de doce es un pobre bagaje. Hemos competido en los cuatro partidos disputados, las derrotas han sido muy ajustadas.

Quedan cuatro partidos por delante ¿Por dónde pasan vuestras opciones?

La primera vuelta no ha servido sino para confirmar la igualdad que existe en esta categoría. Nos vemos capacitados para ganar a cualquier equipo y no vamos a renunciar a ningún punto. En cualquier caso, la clasificación pasa por casa con las visitas de Recreatiu Manacor y del penúltimo clasificado.

¿Qué puedes decirnos de Inca Futsal y Recreatiu Manacor?

Inca Futsal ha demostrado ser el equipo de referencia (tanto por juego, puntos y golaverage) al cual todos queremos batir. Tiene una plantilla contrastadas y con calidad diseñada para lograr el campeonato. Esto es futsal y los partidos se ganan en la pista, ellos son su peor enemigo. Recreatiu Manacor mantiene un bloque que lleva jugando desde categorías inferiores y se conocen muy bien entre ellos. Es un club con fuerte tradición de cantera y buena afición, que como amante del futsal siempre es de agradecer.

Has vuelto al fútbol sala en activo después de unos años alejado de las canchas ¿Cómo te encuentras?

Han sido seis años alejado de la competición que pasan algo de factura. Jugar a fútbol sala es como ir en bicicleta, cuando aprendes de pequeño nunca se te olvida. La preparación siempre es la clave, me siento muy bien físicamente y voy cogiendo las nociones tácticas que quiere el míster. Debo ganar eficacia y finura en los últimos metros porque el equipo lo va a necesitar. Poco a poco voy conociendo a mis compañeros y su manera de jugar.

¿Cuál de tus compañeros te está sorprendiendo más?

Creo que tenemos un equipo compensado con jugadores muy diferentes que nos dan muchas alternativas de juego. La fortaleza de este equipo es el ambiente que tenemos en el vestuario, donde todos nos sentimos importantes (hemos marcado siete de nueve jugadores de pista). Destaco el trabajo sucio de nuestro portero Josep Miró, que me transmite mucha seguridad entre palos.

A día de hoy ¿Estáis cerca del nivel que buscáis o aún falta mucho?

Tenemos margen de mejora por lo que percibo en nuestro trabajo. La confianza nos hará transformar las sensaciones en victorias. Los resultados es lo único que cuenta a final de temporada.