‘Sedentarismo’ es una palabra que no se encuentra en el diccionario particular de Joaquín y Marc Roselló, padre e hijo. El primero de ellos ha ejercido esta temporada de delegado del Bosco Rocafort, aunque toda su vida ha estado ligada al deporte de una u otra manera.

No es difícil encontrar en División de Honor Juvenil Nacional a dos futbolistas que hayan jugado juntos toda la vida. Normalmente son jugadores que no han cambiado nunca de equipo. Sin embargo, escuchar una historia como la de Marc Orellana Expósito y Jan Vall Brossa no es tan habitual. Ambos siempre han compartido vestuario desde que comenzaron a jugar, pero, en este caso, lo han hecho con clubes distintos.

El Bosco Rocafort buscará su primera victoria del 2018 este sábado en la pista del Acció Sant Martí después del tropiezo del pasado fin de semana ante el Jesús María (2-3).  Pese a que el rival es el último clasificado, los rojinegros no esperan un partido fácil, pues saben que sus contrarios quieren sumar de tres en tres para salir de los puestos de descenso. Así nos lo explica el cancerbero Ot Bas Labad.

A principios de noviembre, el Bosco Rocafort sufrió una dura derrota en casa contra el Futsal Mataró (2-9). Ese día, el equipo hizo borrón y cuenta nueva, sabiendo que no podían continuar así si querían mantener la categoría. Este cambio de mentalidad le ha venido de lujo al vestuario, que en estos tres últimos partidos está luchando hasta la última décima. Así nos lo explica el ala Iu Mir Moya.