Julián García Pereira: “Es hora de volver”

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Después de no entrenar la pasada temporada, el técnico navarro de Nivel 3 de 32 años residente en Calvià Julián García Pereira da por concluido este paréntesis en su carrera deportiva con la intención de asumir nuevos e interesantes retos.

Esta última temporada te hemos perdido la pista, pero hay una razón de peso…

Efectivamente, he sido padre y decidí tomarme un año sabático para poder disfrutar de mi niña. En diciembre ya empezó a picarme de nuevo el gusanillo del futsal, empecé a ir a ver partidos a Calvià y Palma y, a estas alturas, ya tengo decidido volver a los banquillos el curso que viene.

Te formaste como entrenador en el Gazte Berriak FS navarro…

Me formé en Ansoáin, un pueblo de fútbol sala por excelencia. Empecé llevando benjamines, después alevines y juveniles hasta que cogí al Sénior B. Tras dos años en Regional, subí al Sénior A, donde estuve tres años en 3ª División. Aún recuerdo mi último partido, el pabellón lleno, unas 300 personas, jugadores de ambos equipos haciéndome el pasillo, me obsequiaron con una placa y una camiseta dedicada. Después me vine a Mallorca, estuve una temporada en el Wave House ETB Calvià, a la siguiente entrené a un equipo de fútbol 8 benjamín del Playas de Calvià y el año pasado en Manacor.

Con el Recreatiu Manacor conseguiste un subcampeonato de Copa…

Sí, ésa fue una temporada ‘doble’. Una primera que fue toda la Copa y el primer partido de Liga, diez partidos de los que ganamos ocho. Por diferencias con algunos jugadores, decidí dejar el equipo de acuerdo con el presidente y sobre todo por el bien del club. Los problemas internos siguieron, los jugadores abandonaron el club y Alejandro Carrasco me pidió que volviese para hacerme cargo de una plantilla nueva con el objetivo de acabar la liga lo más dignamente posible. No lo dudé porque se portó muy bien conmigo y, sinceramente, fue genial porque lo hicimos mucho mejor de lo que cabía esperar, compitiendo en todos los partidos y con un ambiente fantástico.

Hablemos de futuro…

Puestos a pedir, me defino como un entrenador de gente adulta porque, si trabajas con jugadores que tienen una base, gestionas lo que ya saben e intentas aportar tu granito de arena. A un club, con independencia de la categoría en la que milite, le pido que sea serio, realista y que tenga los objetivos claros. Prefiero un proyecto más modesto a dos o tres años que no uno súper ambicioso a corto plazo porque, para que un trabajo dé sus frutos, requiere su tiempo. Está claro que cada técnico tiene su filosofía, pero siempre has de adaptarla a las características de los jugadores con los que cuentas. Has de amoldarte un poquito a ellos, ése es el secreto de encajar bien en un club.

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