Hicham Mrir, un corazón dividido

El 20 de mayo de 1999 nació en Barcelona el pequeño de los cuatro hermanos Mrir. Sus padres le llamaron Hicham y jamás pudieron imaginar que, al cabo de 17 años, vestiría la camiseta de uno de los equipos más importantes del fútbol sala catalán y español.

Los progenitores del jugador del Catgas Energía son originarios de Marruecos, pero hace más de 40 años vinieron a Barcelona en busca de una nueva vida. Precisamente ambos se conocerían en Catalunya, aunque volvieron a Marruecos para casarse y tener sus dos primeros hijos. Los otros dos los tendrían en la Ciudad Condal.

Hicham Mrir comenzó a dar sus primeras patadas a un balón de futsal en el equipo de su colegio, el IES Ventura Gasol de Badalona, la ciudad donde vive actualmente. Allí jugó hasta infantil de segundo año, cuando fichó por el Manent Santa Coloma. La temporada siguiente se incorporó al Lliçà y, en cadete de segundo año, se enfundó la elástica del Sagarra, donde se hizo un nombre y fue objeto de miradas de clubes de la élite. Defendió el escudo del conjunto rojinegro durante dos años, llegando a ser una pieza clave del Sagarra de DHJN siendo juvenil de primer año.

Finalizado su primer año de juvenil, recibió la llamada del Catgas Energía. “Me costó marcharme del Sagarra porque éramos una familia. Quería competir, pero también quería jugar con mis amigos. Pero nunca puedes rechazar la oferta de un club como el Catgas y finalmente decidí venir. Incluso mis amigos también me decían que no me lo pensara dos veces”, recuerda.

Durante toda la temporada pasada, Hicham demostró que la entidad colomense no se equivocó cuando apostó por él. Su actitud y su garra le sirvieron para convertirse en uno de los hombres más importantes del vestuario. Una vez llegó a su fin la campaña 2016/17, se enteró de la desaparición del Sagarra. “Me fastidió mucho, sobre todo por los niños pequeños que se quedaron sin equipo de un día para el otro. Fue una verdadera jugarreta”, lamenta.

¿Selección española o marroquí?

“Me siento de los dos países, tengo el corazon dividido. Nací aquí pero no olvido de dónde vengo. No obstante, si pudiera elegir, optaría por la española porque podría crecer más como jugador y tendría más opciones de ganar títulos. Aunque también debo decir que la selección de Marruecos me ha sorprendido. Juegan muy bien al futsal, elaboran y atacan cuando ven la oportunidad”.

Entrevista patrocinada por El Bula

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