Quién le iba a decir a Jorge Martín Benítez que, a los 49 años, iba a dejar atrás toda una vida vinculada al fútbol como jugador y directivo para ‘engancharse’ al futsal. Desde bien pequeño, su hijo Iván Martín Martínez había jugado primero al fútbol 7 y luego al fútbol, pero se cansó y decidió dar un cambio radical.